El discurso de los que ostentan el poder y de aquellos que pretenden alcanzarlo está predicado siempre en la credulidad de los que le siguen. Las huestes que potencian las posibilidades de los aspirantes, fomentan y perpetúan el servilismo que caracteriza nuestra cultura política. El anuncio del senador Alejandro García Padilla acerca de su aspiración a la gobernación, nos anuncia la realidad vigente de un país que ha depositado sus esperanzas tradicionalmente en un grupo pequeño, resignado a esperar que los sueños depositados se conviertan en realidad algún día.
El senador García Padilla, al igual que Fortuño y que los demás candidatos anteriores han ubicado la debilidad del electorado entendiendo que estos están ávidos de una figura que implique algo nuevo. La retórica del cambio empleada por estos políticos parte de la premisa de que siempre es necesario cambiar lo actual, que la realidad vigente no sirve y que es necesario un nuevo panorama. Sus estrategias apuntan a la esperanza del pueblo de que venga algo mejor que los ayude a salir del atolladero en que viven constantemente y apuestan a que esa solución se concentra en una persona.
Los eternos proponentes del cambio han abusado de la fragilidad de liderato del país. Para ellos la solución viene, pero viene en manos de uno, que, cual Mesías enviado salvará al pueblo del marasmo. Es así como acceden el poder y como lo manejan. Todo gira alrededor de uno y el colectivo se supedita al uno.
Puerto Rico ha tenido que vivir la comedia de las ínfulas de mesías cada cuatro años, para luego, enfrentarse a la realidad de que las cosas no se resuelven por las manos de una persona. Aquel que pretenda salvar el país sin contar con el colectivo sufrirá de la decepción colectiva. Pasaremos por el mismo camino del cuatrienio actual: de la emoción del cambio a la decepción y luego a la resignación. Ojalá y veamos la luz antes y forcemos a los líderes a escuchar el pueblo, mientras sea al contrario llegarán muchos mesías más a enamorarnos con sus cantos de sirena.
domingo, 6 de marzo de 2011
Alejandro y la retórica del cambio
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Marcos A. Vélez
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sábado, 5 de febrero de 2011
Desgaste educativo y criminalidad: por una Nueva Educación
El Ex Director General de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, explicaba que en nuestros días los países "prósperos" sufren un desgaste educativo. De su análisis se desprende que entre las causas del desgaste están "la trivialización de los principios éticos, la transferencia de responsabilidades familiares a las escuelas, la cultura de la imagen y la exaltación de la violencia." Hasta para el más despistado, salta a la vista que en Puerto Rico vivimos el mismo desgaste, con las mismas causas.
El otro día un ex maestro de mi esposa,que es maestra actualmente, le daba su pronóstico de lo que le esperaba a ella en su fabulosa carrera:"no se hace uno millonario, pero pues, sobrevivimos." Su suspiro no indicaba que tenía ganas de hacerse millonario realmente, indicaba que su vida magisterial había sido de sobrevivencia, es a eso a lo que se puede aspirar en nuestro sistema educativo.
Hemos trivializado el tema de la educación olvidando que es en los salones de clase donde formamos a las futuras generaciones, las cercanas y las lejanas. Debe ser en los salones de clase donde se encuentren los padres y los maestros en vías de educar los niños y jóvenes. Sin embargo hemos convertido el salón de clases en una trajedia para todos los componentes: los maestros tratando de hacer lo mejor que pueden, los padres desentendidos y los estudiantes ignorados por un sistema que se olvidó que es en los estudiantes que está la vida de la educación.
Pienso que es necesario que se le devuelva el prestigio a la educación, que regresemos a los tiempos donde estudiar no era motivo de burla. Tenemos que devolverle a nuestros maestros el prestigio que se merecen en la sociedad: mejores salarios, más apoyo institucional, más respaldo de los padres y familias, una reestruccturación de los años de servicio, y otros factores que viabilicen un mejor ambiente laboral y educativo. Todo el dinero que los gobiernos gastan en publicidad debiera ser usado para darle publicidad a la labor de los maestros. ¿Quién si no ellos, son los que tienen a nuestros niños la mayor parte del tiempo? Por otro lado, creo que eso debiera ir acompañado de mayor educación continua y sistema de supervisión para que todos cumplan con sus deberes.
Sin embargo hemos olvidado el valor de la lectura como parte de lo fundamental en una sociedad. Debieramos instaurar como obligatorio que los padres lleven a sus hijos a centros de lectura. ¡Quitémosle el lugar privilegiado al dinero, a los cupones, al WIC, a la ropa pomposa, a los juegos de video y a démosle ese lugar a los libros! ¡Desbanquemos la cultura de la imagen, el poder, la vanidad, la atracción por la violencia, el endiosamiento de la vagancia! ¡Eseñémosle a los niños que es bueno leer, que es bueno ser un estudiante ejemplar, que es bueno tener buenas notas, no por las recompensas, sino por la satisfacción! Busquemos las causas de la deserción escolar y pongámos responsabilidad sobre los tutores de los jóvenes. El Estado debe, a toda costa, buscar, rescatar y ayudar al desertor escolar para que regrese al aula.
La criminalidad no nace por carambola. La criminalidad nace de la desigualdad, la desigualdad nace de la poca educación y de la mala distribución de los recursos. La deserción engendra la desocupación y esta a su vez promueve las malas costumbres. Si queremos menos crímenes, dejemos la demagogia y hagamos algo serio por la Educación. ¡Educación, educación, educación! Ya que hemos tocado fondo emprendamos el único camino posible: la superación.
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Marcos A. Vélez
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viernes, 31 de diciembre de 2010
Retos para la Iglesia en PR en el 2011
Con la llegada del 2011 llegan también nuevos retos, aspiraciones y metas que nos proponemos alcanzar a nivel personal y colectivo. El 2010 ha sido para Puerto Rico un año un tanto difícil: hemos vuelto a incrementar la cifra de asesinatos a casi mil, la violencia se ha apoderado de nuestras calles y la economía no parece querer despegar. Esas sin duda son cosas que hemos escuchado a la saciedad por los periódicos y noticiarios, sin embargo creo que el 2011 debe ser el año en que la Iglesia en PR se deje sentir de una manera más contundente para el beneficio del país y del evangelio.
Definir el término Iglesia en Puerto Rico es un tanto difícil. Esto es así porque en nuestro país comparten el espacio eclesiástico una diversidad de movimientos religiosos con una gran cantidad de organizaciones e iglesias independientes. Quiero pues, hacer este acercamiento a todo aquel que predique el evangelio de Cristo en Puerto Rico; si estamos apasionados por las almas, y queremos que la gente reciba en su corazón la buena noticia del evangelio, entiendo que también arderá el deseo de mejorar nuestra convivencia como puertorriqueños o residentes de este país.
No pretendo con estas sugerencias ser arrogante y pretender decir que la Iglesia no ha hecho nada hasta el momento, tampoco quiero decir que estas son los únicos retos de la Iglesia este año. Estas inquietudes, debo decir, no nacen de un escritorio pastoral, nacen sin embargo, de una escritorio académico interesado por la Historia de Puerto Rico y sus movimientos culturales. Nacen también del corazón de un joven que lleva sus 29 años en la Iglesia, todos ellos en diversas Iglesias pentecostales y miembro de organizaciones inter-denominacionales. Digo esto porque creo que es necesario escuchar las voces no pastorales, la iglesia vista desde otro crisol que muy bien se complementa con la labor encomiable que hace la pastoral de nuestro país. No abordo aquí una perspectiva eclesiástica sino una social.
Dicho esto, creo que la Iglesia debe poner atención a estos tres puntos:
1. Unidad - Me parece que es el momento en que la pastoral de PR tome un rol más activo en el diálogo inter-denominacional. El diálogo y la unidad no debe ser una espina en el zapato de ninguna persona que quiera alcanzar más almas para Cristo. Creo que este diálogo ya existe, creo que actualmente hay foros donde la Iglesia comparte modos de pensamiento e intercambia ideas, sin embargo debe hacerse más notable, más activo y más seguido.
2. La Paz - Las situaciones vividas este año entre estudiantes y policías inquietan, desaniman y entristecen. Tanto la policía como los estudiantes han sido víctimas de estructuras desestabilizadoras que buscan dividir nuestra sociedad. La Iglesia no debe caer en la trampa de calificar buenos y malos. La Iglesia debe tomar partido con la justicia, y luchar contra la estructura torcida. Un policía que macanea a un estudiante es víctima de una idea distorsionada; nuestra lucha es en contra de las ideas de violencia. Si eso significa exigirle al gobierno de turno (sin importar colores) pues que así sea. La Iglesia nunca debe tener su lengua amarrada con nadie. Nuestro Norte debe ser siempre Cristo.
3. La Política - La llegada de un año pre-eleccionario nos previene de los movimientos políticos en vías a conquistar el trono en el 2012. Es necesario que los cristianos dejemos de ser reaccionarios y seamos pro-activos. Propongo que se comience una plataforma que responda a las necesidades de la Iglesia y del país. Nuestra agenda no debe ser solamente para luchar en contra de algunas agendas de algunos homosexuales. Si sólo hacemos eso pareceremos homofóbicos y no creo que esa sea la verdad. Nos debe preocupar el crimen, la economía, la educación, la convivencia. Todas las áreas son importantes y creo que nuestro reto es poder abarcarlas todas de la mejor manera posible. La Iglesia debe proponer plataformas que los partidos miren y puedan acoger ideas de ellas. Mientras más ideas hayan y más activos seamos proponiéndolas más posibilidades hay de ser escuchados.
Debo sin embargo, hacer una observación en este punto. Es tradicional ver políticos de diversos partidos haciendo acercamientos a líderes religiosos para obtener sus votos. En esos acercamientos se compromenten con la Iglesia a hacer determinadas cosas en favor de la Iglesia. En años pasados hemos visto alianzas con políticos que luego terminan en la cárcel por corrupción y por conductas dudosas. Luego no escuchamos a ninguno decir nada en contra de esas conductas. Repito, nuestra voz no puede estar comprometida, que se comprometan ellos, no nosotros.
Respeto las reacciones diversas que pueda tener este pensamiento esbozado aquí. Respeto cualquiera que difiera de mis observaciones. Agradezco a aquel que concuerda con lo que digo. Espero que esas diferencias o congruencias nos lleven a alcanzar un mejor país y a mover el campo de las ideas. Son las ideas y la discusión de estas lo que nos hace crecer.
Muy sinceramente,
bendiciones,
Marcos A. Vélez Rivera
Definir el término Iglesia en Puerto Rico es un tanto difícil. Esto es así porque en nuestro país comparten el espacio eclesiástico una diversidad de movimientos religiosos con una gran cantidad de organizaciones e iglesias independientes. Quiero pues, hacer este acercamiento a todo aquel que predique el evangelio de Cristo en Puerto Rico; si estamos apasionados por las almas, y queremos que la gente reciba en su corazón la buena noticia del evangelio, entiendo que también arderá el deseo de mejorar nuestra convivencia como puertorriqueños o residentes de este país.
No pretendo con estas sugerencias ser arrogante y pretender decir que la Iglesia no ha hecho nada hasta el momento, tampoco quiero decir que estas son los únicos retos de la Iglesia este año. Estas inquietudes, debo decir, no nacen de un escritorio pastoral, nacen sin embargo, de una escritorio académico interesado por la Historia de Puerto Rico y sus movimientos culturales. Nacen también del corazón de un joven que lleva sus 29 años en la Iglesia, todos ellos en diversas Iglesias pentecostales y miembro de organizaciones inter-denominacionales. Digo esto porque creo que es necesario escuchar las voces no pastorales, la iglesia vista desde otro crisol que muy bien se complementa con la labor encomiable que hace la pastoral de nuestro país. No abordo aquí una perspectiva eclesiástica sino una social.
Dicho esto, creo que la Iglesia debe poner atención a estos tres puntos:
1. Unidad - Me parece que es el momento en que la pastoral de PR tome un rol más activo en el diálogo inter-denominacional. El diálogo y la unidad no debe ser una espina en el zapato de ninguna persona que quiera alcanzar más almas para Cristo. Creo que este diálogo ya existe, creo que actualmente hay foros donde la Iglesia comparte modos de pensamiento e intercambia ideas, sin embargo debe hacerse más notable, más activo y más seguido.
2. La Paz - Las situaciones vividas este año entre estudiantes y policías inquietan, desaniman y entristecen. Tanto la policía como los estudiantes han sido víctimas de estructuras desestabilizadoras que buscan dividir nuestra sociedad. La Iglesia no debe caer en la trampa de calificar buenos y malos. La Iglesia debe tomar partido con la justicia, y luchar contra la estructura torcida. Un policía que macanea a un estudiante es víctima de una idea distorsionada; nuestra lucha es en contra de las ideas de violencia. Si eso significa exigirle al gobierno de turno (sin importar colores) pues que así sea. La Iglesia nunca debe tener su lengua amarrada con nadie. Nuestro Norte debe ser siempre Cristo.
3. La Política - La llegada de un año pre-eleccionario nos previene de los movimientos políticos en vías a conquistar el trono en el 2012. Es necesario que los cristianos dejemos de ser reaccionarios y seamos pro-activos. Propongo que se comience una plataforma que responda a las necesidades de la Iglesia y del país. Nuestra agenda no debe ser solamente para luchar en contra de algunas agendas de algunos homosexuales. Si sólo hacemos eso pareceremos homofóbicos y no creo que esa sea la verdad. Nos debe preocupar el crimen, la economía, la educación, la convivencia. Todas las áreas son importantes y creo que nuestro reto es poder abarcarlas todas de la mejor manera posible. La Iglesia debe proponer plataformas que los partidos miren y puedan acoger ideas de ellas. Mientras más ideas hayan y más activos seamos proponiéndolas más posibilidades hay de ser escuchados.
Debo sin embargo, hacer una observación en este punto. Es tradicional ver políticos de diversos partidos haciendo acercamientos a líderes religiosos para obtener sus votos. En esos acercamientos se compromenten con la Iglesia a hacer determinadas cosas en favor de la Iglesia. En años pasados hemos visto alianzas con políticos que luego terminan en la cárcel por corrupción y por conductas dudosas. Luego no escuchamos a ninguno decir nada en contra de esas conductas. Repito, nuestra voz no puede estar comprometida, que se comprometan ellos, no nosotros.
Respeto las reacciones diversas que pueda tener este pensamiento esbozado aquí. Respeto cualquiera que difiera de mis observaciones. Agradezco a aquel que concuerda con lo que digo. Espero que esas diferencias o congruencias nos lleven a alcanzar un mejor país y a mover el campo de las ideas. Son las ideas y la discusión de estas lo que nos hace crecer.
Muy sinceramente,
bendiciones,
Marcos A. Vélez Rivera
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Marcos A. Vélez
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