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viernes, 6 de junio de 2014

El país de los pedazos

           "Tin marín de dos pingué, 
            Cúcara mácara títere fué." -canción infantil popular

Todos lo jugamos. Todos en algún momento de nuestra niñez, pusimos los pies juntos antes de comenzar un juego y echamos suertes. Decidimos turnos y posiciones al son de "tin marín", para luego separarnos. Echábamos suertes para creernos más justos, pero nuestra democracia lúdica solo nos servía de escondite para tapar nuestra incapacidad de decidir. Y así crecimos, y con esa misma tranquilidad y risa, hemos dejado que el país se nos vaya de las manos.

No hay nada nuevo que pueda escribir para decir que nuestro país ha perdido el rumbo, y que vamos, sin miedo a ser negativo, caminando sin meta, sin idea de lo que queremos. Lo sabemos. Lo leemos en los periódicos, analistas y comentaristas nos digieren la noticia con el sabor y el enfoque que querramos, lo sentimos y sufrimos en nuestros bolsillos y hasta hemos llorado la separación de muchos de los nuestros. Sin embargo, creo que colectivamente no hemos sabido madurar, la niñería se nos ha pegado al cuerpo y jugamos a ser país; en vez de tomar desiciones, echamos suertes y en vez de enfrentar nuestros problemas, pedimos que alguien nos resuelva. 

Somos un país de pedazos, una aglomeración de ideas desconectadas una de la otra; somos el producto de una colección de planes que nunca tomaron en cuenta el plan anterior. No digo que el país está hecho pedazos, digo que está compuesto de ellos; tenemos demasiadas versiones de un Puerto Rico ideal y no hemos logrado armonizarlas. 

Ahí está la versión de Muñoz y su idea del país. La más duradera sin duda, pero la más exprimida. Su versión sobrevivió a costa de matar las otras como el nacionalismo. El país muñocista es quizás el más abusado, porque es del que se agarra cualquiera. Basta con citar al vate para tener porte de líder y recibir algunos aplausos. 

Pero nos han dejado muchas versiones: un Puerto Rico Libre, el estado 51, un país de ricos, de pobres, de clase media, un país religioso y cristiano, un país secular y ateo, un país rojo, azul y verde, un país agricultor, un país industrial; son demasiadas versiones, pero todas inconclusas. Unas tropezando con otras. ¿Cómo superamos un país tan dividido? ¿Cómo logramos unirnos sin claudicar nuestras ideas y visiones? ¿Cómo nos enfrentamos a un futuro común? ¿Cómo dejar un legado a las próximas generaciones sin contagiarlos con nuestra compulsión hacia la división? ¿Cómo le enseñamos a nuestros hijos que el otro no es menos que yo porque piensa distinto?¿Cómo hacemos que este pedazo de tierra tan amado, sea el lugar donde querramos vivir y no solo visitar en navidades o verano?

Ciertamente hace falta voluntad y madurez, pero hace falta que salgamos de nuestras trincheras y podamos ver que los demás no nos son ajenos. Llega el momento en que tenemos que dejar de tomar desiciones como niños, y que agarremos el timón del barco. No es posible levantar un país que cuando las cosas salen mal, busca en el político el culpable, pero que escoje su liderato al ritmo de "tin marin". No es posible levantar un país que sigue amarrado al partidismo, al culto a la imagen, vendiéndole el alma al mejor postor, creyéndole al primer demagogo que se hace llamar defensor del pueblo, que vive entretenido y que fomenta la división. 

Ojalá y podamos entender la escritura en la pared y actuemos. Ojalá y nuestros líderes también lo entiendan. Ojalá y podamos hacernos nosotros todos responsables de levantar el único país que tenemos: nuestra patria. Ojalá, ojalá podamos unir todos esos pedazos que nos componen, que nos han dejado. Ojalá podamos algún día, por fín, construir un solo país.


viernes, 28 de junio de 2013

Yo no lamento su muerte: Homenaje a Yiye Ávila

Crecí conociendo el Ministerio Cristo Viene; tanto que hubiera sido imposible para mí pensar que alguien no supiera qué era. Crecí viendo las revistas del Ministerio, con reseñas de todas las campañas de Yiye Ávila; todas rellenas de reportajes de miles de sanidades. Fotografías de personas de pie al lado de su silla de ruedas, dentaduras sanadas al instante, milagros de todo tipo, documentados en fotos. Nunca en mi niñez estuvo en cuestionamiento que los milagros existían porque para mí era común ver lo que reportaban las revistas de Yiye.

Yiye Ávila no necesita presentación para nadie que haya vivido el Puerto Rico (y me atrevo a decir que la América Latina) moderno. Es probable que mucha gente, o casi todos los adultos, recuerden sus frases repetitivas, sus campañas frecuentes, porque su reconocimiento dentro del mundo cristiano y no cristiano era casi icónico. Muchos aprendimos lo que era el ayuno y la oración leyendo los libros de él. Pero Yiye no era eterno. Yiye tenía que morir como cualquier otro mortal.

La muerte de Yiye Ávila nos anuncia una realidad que algunas personas se han negado a reconocer: el batón está en nuestras manos. De él no conocimos dónde vivía, o si tenía muchos autos o propiedades. No sabemos si su ropa era costosa o barata. No recordamos si viajaba en primera clase o en económica.  No tenemos evidencia de escándalos, de alianzas de dudosa reputación o de eventos vergonzosos. No, no lo hacemos porque de su ministerio recordamos lo que era realmente importante. Cristo Sana. Cristo Salva. Cristo Viene. Sus campañas eran acerca de la gente, de lo que Dios podía hacer con ellos, de lo que Dios hacía en tiempo real, no como una promesa efímera. 

Por su puesto, Yiye no era perfecto. Recuerdo haberlo escuchado decir que no era bueno ir a la playa, o alguna otra cosa, que más bien respondía a un contexto que a una mala fe. Pero también sabía rectificar. Lo que en un momento fue "la caja del diablo", se convirtió en su instrumento más poderoso, y creó la Cadena del Milagro; la cadena de televisión cristiana puertorriqueña más grande que jamás haya existido. Pocas veces vemos gente vindicarse con tal éxito.

Por eso no lamento su muerte. Dios hizo su voluntad, una vez más. Y su voluntad era que se fuera. No lamento su muerte porque vivió bien, entregó su vida al ministerio y todos lo recordamos con admiración y cariño. Lo recordamos así, aunque no hayamos estado de acuerdo en todo. No lamento su muerte.

Sin embargo, lamento que hoy nos hayamos olvidado de algunas cosas que él nunca olvidó. Lamento que "Cristo viene" ya no sea nuestra bandera. Lamento que no veamos los milagros masivos que veíamos con él. Lamento que muchos ministros no carguen con su humildad (hay algunos que aún la retienen, Gloria a Dios por ellos). Lamento que pocos puedan salir en la palestra pública sin temor de que algún programa de chismes tenga algo que sacar de ellos.

La muerte de Yiye nos anuncia que la bola está en nuestra cancha. De hecho, está ahí hace tiempo. Nos toca a nosotros ser los portadores de un ministerio íntegro, los portadores de sanidades, de salvación. Nos toca a nosotros ser el canal de salvación de todos los que podamos, como lo hizo él. Nos toca a nosotros no olvidar que Cristo viene, que eso no ha pasado de moda, que la salvación es real. 

Puede ser que su muerte traiga melancolía y tristeza. Puede que sea así, pero me atrevo a adivinar que si Yiye lo viera a usted le diría "Sonría, que Cristo le Ama."

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mi reflexión y análisis sobre las elecciones

Comparto mi reflexión sobre el proceso eleccionario del pasado martes para que sirva de base en sus discusiones y análisis sobre este evento. Mis opiniones son sólo eso, opiniones. Parten de mi conocimiento sobre la historia de Puerto Rico y mi percepción de los procesos políticos en el país. Espero que la lectura los lleve a formar otras discusiones, aquí en la red o en otros lugares.

Las lecciones de las elecciones

Creo que a partir de los resultados de las últimas elecciones, es necesario que tanto el país como los líderes y protagonistas, aprendan las lecciones que otorgan estos procesos, para que podamos tener un mejor país, que camine hacia adelante, y no hacia atrás. Creo en primer lugar que la lección más grande la tiene el PNP: la victoria abrumadora obtenida en las elecciones del 2008 provocó una hemorragia de autoritarismo en algunos sectores del PNP que los llevó a pensar que no tenían que rendirle cuentas a nadie por lo que estaban haciendo. Si bien lograron obtener el voto de un gran sector del país, no podemos adjudicar esto a que la gente estaba completamente de acuerdo con lo que hizo el partido en su estadía en el gobierno. El novoprogresista regular vota por su partido o se queda en su casa; es un voto que rara vez oscila y que no tiene atracciones hacia el PPD y mucho menos hacia los partidos minoritarios. Por lo tanto un voto PNP no necesariamente habla de un apoyo a la gestión.

La mayor prueba de mi argumento es la manera en que los votantes manifestaron su descontento por los candidatos y mantuvieron su lealtad hacia los que entendían eran sus legítimos representantes o los ideales que los representaban. El voto anti-Fortuño, pero pro-Pierluisi deja claro la intención del voto en contra, de la misma manera en que se dio un voto en contra con la gobernación de Aníbal Acevedo Vilá. Pierluisi salió menos afectado, quizás gracias a la debilidad de su opositor: un candidato más atractivo o conocido por el PPD, como lo fue Héctor Ferrer, le hubiera dado los 20,000 votos al PPD y hubieran obtenido ese escaño. Además, creo que Pierluisi contaba con la simpatía de muchos electores y eso logró que algunos emitieran un voto a favor de otros candidatos a la gobernación y le dejaran el voto de confianza a él.

Por otro lado, creo que el vuelco de la legislatura, le da al PNP la lección de que el pueblo rechaza la prepotencia con que se manejó esa institución en este cuatrenio. Ganar es una oportunidad para construir puentes, no para destruirlos, y los legisladores penepés (con sus excepciones) no entendieron eso. La elección por mayoría de votos de Thomas Rivera Schatz y de Jennifer González, no habla de un apoyo necesariamente a su gestión, sino que explica lo grande que es ese partido y lo beneficioso que es el voto íntegro sumado a la fama natural que tienen ellos por sus posiciones de liderato. Los líderes de mayor prominencia en los partidos siempre se llevan el voto del famoso "corazón del rollo" más el voto íntegro y logran entrar fuertemente. El segundo lugar de Bathia y Vega Ramos en el PPD, explica mi posición. Además la entrada de María de Lourdes Santiago (al momento de escribir esta columna, su elección no estaba 100% asegurada) muestra el arrepentimiento del elector de dejar fuera un tercer partido en la legislatura, como ocurrió en el cuatrenio que estamos terminando; las acciones prepotentes de legisladores como Rivera Schatz, probablemente provocaron que la campaña del PIP, diciendo que estos legisladores hacían falta, llegara a los electores, al menos en el caso del Senado. Además, muchas alcaldías se beneficiaron de la ola popular, cosa que no es extraña si miramos lo que pasó en el 2008; la gente tiende a llegar con un voto unificado cuando el gobierno de turno ha causado mucha controversia o malestar.

Si miramos lo ocurrido en las últimas dos elecciones, veremos que el pueblo no votó a favor de un candidato, sino que decidió votar en contra. La victoria de Fortuño y Alejandro no la podemos atribuir a las virtudes de los candidatos, sino a las debilidades de los opositores. Un Acevedo Vilá claramente debilitado dio una victoria contundente a Fortuño; un Fortuño con grandes problemas en su gobernación logró generar un voto anti gobierno que le dio la victoria a Alejandro. Debo hacer un planteamiento de tipo político en este renglón: Alejandro ganó por el mínimo teniendo de contrincante al gobierno más controversial desde los tiempos de Pedro Roselló. El gobernador electo García Padilla, pudo haber organizado un movimiento de pueblo para ganar arrolladoramente. Tuvo el tiempo y la exposición mediática para generar un entusiasmo en torno a su figura y no lo hizo. Por el contrario, optó por parecerse al gobernador y un poco más y perdía. Difiero de aquellos que dicen que Alejandro optó al final por hacer alianza con electores de otros partidos; creo que la campaña del voto útil es insultante y negativa. Creo que los anuncios quitando banderas o triturando votos, más que hacer alianzas logran insultar y ofender a los que piensan distinto. Vale la pena decir, que el llamado funcionó, lo que pone en perspectiva la debilidad de amarre que aún tienen esos partidos emergentes.

El caso del PIP creo que es más revelador. El candidato Juan Dalmau era la mejor carta de presentación de ese partido en los últimos 20 años. Es revelador porque creo que demuestra una realidad con la que el PIP va a tener que trabajar: ya no son un 4% de los electores. La teoría del salto de electores al PPD o del meloneo puede funcionar en una o dos ocasiones, pero si por tres elecciones corridas te mantienes por debajo del 3%, la realidad es que el partido no cuenta con esa gente. La gente otorga la firma para la inscripción por simpatía o cariño a la idea de que existan tres partidos, pero ya no están dispuestas a darle el voto. Creo que el PIP está obligado, si quiere seguir vivo y seguir siendo considerado como un partido serio, a hacer una reforma inclusiva. El PIP tiene que abrir sus puertas y convertirse en la casa de todos los independentistas y dejar el discurso de que porque tienen 60 años son los dueños del ideal. Además, debe haber una apertura a gente nueva, incluso más nueva que Dalmau, que no es tan nuevo porque lleva años en la vida pública.

Los partidos emergentes como el PPR, PPT y MUS tienen una salida: unificarse. A menos que el PPD legisle las alianzas formales entre partidos; estos tres partidos deben dejar de mirar sus diferencias y mirar sus semejanzas. Si sumamos los votos de los tres partidos suman casi 34,000 votos, que no representa aún un porciento de inscripción, pero la fuerza de sus candidatos juntos creo que hubiera logrado más. Si insisten en el discurso pipiolo de volver a inscribirse sin hacer un análisis de qué es lo que le conviene a ellos y al país, seguirán la misma ruta y no llegarán a la meta esperada. Dicho eso, creo que líder más aglutinador de los tres fue el Dr. Bernabe, lo que apunta a un favorecimiento de sus buenas ideas, y su atrevimiento a decir cosas que no son comunes en nuestra política.

El estatus

Creo que los resultados del Plebiscito están siendo mal interpretados por mucha gente. La atención de esos resultados no debe estar en la estadidad. La cantidad de papeletas en blanco siempre va a ser un elemento destructor para cualquiera que desee plantear que la estadidad ganó. Ahora bien, el triunfo del NO no tiene sombras encima.  Para cualquier descolonizador que no sea goloso, ese debe ser el enfoque. Los independentistas serios, que su mayor deseo sea la descolonización, deben hacer lo propio. El PPD, que siempre estuvo en contra de este proceso, debe acoger la primera pregunta como punto de partida. Si el PPD se respeta, no puede hacer con esto lo mismo que hizo el PNP con la Unicameralidad. No podemos seguir ignorando este tema.

La otra revelación de este plebiscito es que la estadidad no es del PNP y que los populares no son todos favorecedores del ELA. El llamado del PPD fue a votar en blanco en la segunda pregunta; la mitad le hizo caso y la otra mitad le hizo caso a su conciencia y votó por el ELA Soberano. Por lo tanto esto plantea un nuevo panorama: el electorado se está moviendo lentamente a entender que el tema del estatus no está resuelto. Además refleja un electorado que no compra discursos completos y que poco a poco está aprendiendo a discernir y escoger como mejor le parezca. Hoy dia tenemos un partido estadista, uno independentista, uno soberanista y dos que aunque postulan que el estatus no es lo más importante, creen en la descolonización. Esto le plantea al PPD la definición ineludible: o se mueve a la derecha o se mueve hacia la izquierda, pero no puede seguir haciendo el juego de los Hernández Mayoral o de Rafael Hernández Colón, de tratar al electorado como una masa mensa que no puede distinguir el blanco del gris. El PPD tiene que mirar este cuatrenio como su periodo definitorio; si no hacen una transformación ahora, están avocados a morir, aunque hayan ganado las elecciones. Ojalá y entiendan su importancia histórica y jueguen a ese nivel.

Conclusiones

Los partidos mayoritarios lo seguirán siendo. Aquellos que favorecemos los nuevos integrantes en la política partidista lamentamos la caída estrepitosa de ellos. Sin embargo, le toca a los tres partidos de mayor edad, comportarse a la altura de su historia, de los ideales que los llevaron a fundarse, y rescatar ese norte. El gobernador García Padilla debe entender que los últimos dos gobiernos fueron sacados por el electorado y que él al igual que Fortuño entró por "default" y no porque haya demostrado grandes capacidades de líder. Si quieren engañarse pensando en la Ola de la Gente o el Tsunami Azul y esas tonterías propias de la campaña, en el 2016 el pueblo le votará en contra. Alejandro debe saber que su gobierno tendrá, al igual que el de Anibal y el de Fortuño, una situación económica delicada, si no escuchan a los sectores que pueden ayudar de verdad, fracasarán de la misma manera. Ahí está la academia que lleva décadas proponiendo cambios y nadie los escucha.

El PPD va a tomar desiciones difíciles, que nadie se engañe, aquellos que votaron por el cambio, sufrirán algunas decepciones, así que a madurar todos, que los tiempos nos lo están exigiendo. Sus promesas de campaña eran prometedoras en algunos aspectos: la legislatura, la UPR, los 50,000 empleos, la criminalidad... espero que la creatividad esté fluyendo porque si no, la fiscalización pública será brutal. Construyan un país que valga la pena y olvídense de las elecciones del 2016. La maldita costumbre de construir el país de 4 años en 4 años nos tiene agonizando en el piso. La costumbre de hacer políticas reformistas que funcionen como estribillos de campaña nos tiene sin futuro. Por ejemplo: las escuelas del Siglo 21 del PNP son buenas, pero hace falta un plan educativo a largo plazo; el plan del PPD de una ciudad Universitaria era bueno, pero hacía falta un plan para reformar la Universidad misma. Más planificación a largo plazo y menos a corto plazo. Gobernador, usted preocúpese por construir el país, la historia, nuestros nietos, se lo agradecerán.

EL PNP tiene que reevaluarse y aprender de sus errores: el poder no puede ser una excusa para gobernar sin escuchar. Hay que dialogar y hacer espacio para la oposición. No hay dudas que si presentan un candidato fresco pueden ganar las próximas elecciones, pero antes deben hacer una instrospección y analizar si quieren el poder por el poder o si quieren un país que valga la pena.

Finalmente, nosotros el electorado debemos madurar de una vez y por todas. Por el bien del país, por el bien de todos. Los colores, las banderas y las campañas políticas son buenas cada cuatro años, pero son destructivas si son todos los años. No matemos el país. Seamos justos sin dejar de ser severos con el nuevo gobierno. Juzguémoslos a la luz del futuro de nuestros hijos y no con el filtro multicolor que nos otorgan las campañas políticopartidistas que tan destruidas tienen nuestra sociedad. Que Dios nos ayude...

martes, 7 de agosto de 2012

Culsonismo...una definición libre de complejos

(del latín colōnia)
1. m. Movimiento de pueblo, específicamente de puertorriqueños, apoyado principalmente en la figura del atleta Javier Culson, aunque no necesariamente creado por él, sino por otros grupos de interés. Campaña mediática que logra que los puertorriqueños se sientan tristes por ganar lo que no han ganado en muchos años. 2. ant. Entusiasmo poblacional puertorriqueño proveniente de la Titomanía, y algunos movimientos anteriores que se concentra en depositar todas las esperanzas del entusiasmo patrio en las actuaciones de un deportista o artista con la ilusión de pensar que ahí se les va su puertorriqueñidad. 3.  coloq. El Culsonismo logra reflejar aún más fuertemente la ansiedad de los puertorriqueños de demostrar ante los demás que son un país, una nación formada, y ha llevado a algunos a pensar que si no es por estos certámenes no seríamos pueblo. Este movimiento ha evolucionado en los últimos cincuenta años de manera tal que ha logrado encarnar a sus figuras deportivas y artísticas más importantes como símbolos patrios. Su efecto poblacional más importante es lograr unir a un pueblo que generalmente no encuentra motivos para estar unidos. Su consecuencia más nociva es que algunos llegan a pensar que si su ídolo momentáneo fracasa, fracasamos todos, y fracasa la nación. 4. desus. Sustitutivo de Patriotismo (palabra prohibida por los propios puertorriqueños y relegada a un sector de la población, generalmente perseguido). Palabra o conjunto de palabras que se utiliza para crear el mismo efecto que en otros países tiene un día de la independencia o la celebración de algún héroe de la patria o prócer histórico. Tanto el Culsonismo como la Titomanía, al igual que muchos certámenes de belleza han llevado a sectores identificados con la descolonización, que generalmente no logran acceso al pueblo, a reducir de manera simplista la lucha descolonizadora y concentrarla en estos eventos. 5. fil. Movimiento que ha llevado a muchos atletas a pensar, equivocadamente, que son la esperanza del país. La esperanza del país somos nosotros, los atletas son gente buena que va a dar lo mejor que tienen para traer alegría a un pueblo, pero nada más. Los que tenemos el país en las manos somos los puertorriqueños. Si no nos hemos organizado para traer la esperanza al país, no podemos poner ese peso sobre un solo boricua.

jueves, 24 de mayo de 2012

Porque ser pobre es un "mamey" *


*Esta columna fue publicada en El Nuevo Día el 30 de mayo de 2012.


Ojalá con esa frase, que muchos hemos escuchado tanto en estos días, y que muchos otros han pronunciado, se pudiera explicar el problema grave de la pobreza de nuestro país. Es aún más difícil poder explicar la marginación social en la que vive gran parte de nuestra sociedad, dada la cantidad de beneficios materiales no indispensables que recibe esta población. Mucho peor, es la paradoja de ver cómo una buena parte de la clase trabajadora no tiene la capacidad económica para adquirir servicios como el tan mencionado Wifi.

Desgraciadamente, la discusión se torna para las gradas, y pagan justos por pecadores, desenfocando el verdadero problema de este asunto. Los residenciales son los herederos de los arrabales que multiplicaban en las décadas del treinta y cuarenta del siglo pasado. En ellos se concentraban la mayor parte de las problemáticas sociales que vemos en los residenciales de hoy. Sin embargo es la marginación con la que hemos tratado a estos sectores como los residenciales, los barrios o las mentadas comunidades especiales, que logran hacer más dramática la situación.

En un país como el nuestro donde nos hacemos llamar primermundistas, todavía hay mucha gente que no tiene acceso a una educación de primera, y que por consiguiente están casi destinados a vivir en las condiciones que conocemos. Mientras nuestra sociedad reproduce abogados, médicos, políticos e intelectuales de tercera y cuarta generación; al mismo tiempo vemos generaciones que no logran salir de la pobreza y la marginación.

Por lo tanto, el problema no es que Santini quiera dar Wifi a Llorens Torres, el problema es que sabemos que gran parte de los que reciben esta beneficencia social, heredarán el Wifi a sus nietos pero no habrán podido salir de la pobreza. Las comunidades pobres en Puerto Rico son víctimas de las agendas electoreras como esta, que no buscan la superación de los necesitados, sino un paternalismo trasnochado que no resuelve ni resolverá nunca el problema. Los pobres no son los beneficiados, son las víctimas de aquellos que saben que, otorgándole bienes y lujos, los mantendrán siempre en la misma condición.

jueves, 26 de abril de 2012

"War Room" o la desgracia de las campañas



"War Room". Así ve Alejandro García Padilla el cuarto donde se maneja toda la cosa pública y mediática de su campaña. El martes pasado, luego del mensaje del gobernador, Alejandro publicó una foto de su grupo de trabajo en su cuenta de Twitter y la tituló "War Room"#LFseDespide. La foto es muy reveladora y a la vez sencilla: dos computadoras en primer plano, seis personas todas manejando computadoras y al final un televisor prendido.

Lo más revelador del Tweet de Alejandro es que nos deja saber cómo se manejan las campañas, y lo que hay que hacer para ser gobernador de la Isla.  Para esta claque de candidatos fabricados, como lo han sido los últimos tres o cuatro cuatrenios, la campaña es una guerra que hay que ganar, no una oportunidad para llevar un mensaje de bien. Quizás "war room" nos ayuda a entender mejor la desgracia de las campañas y porqué nada mejora en este país. La política hacia la gobernación es una guerra luchada desde un cuarto pequeño, donde nadie tiene acceso. Una guerra que se gana, si se sabe manejar los medios. Es para esto que se hacen recogidos de dinero millonarios; es a base de la inversión de dinero en estos "War Rooms" que son exitosos o no los candidatos.

La foto de Alejandro jerarquiza la importancia de los medios frente a cualquier otro asunto necesario para ganar. Las computadoras ocupan el primer lugar, celulares, café, televisor, todas son herramientas necesarias para la campaña, o la guerra, a la que tanto tiempo le dedican. Es aquí donde se ganan las elecciones. Es en la percepción publica, en la fabricación o generación de noticias donde se ganan votos. Es en la manipulación de redes sociales, de entrevistas, conferencias de prensa, anuncios televisivos, y de la opinión pública que se invierten millones de dólares para que se puedan lograr los milagros electorales tipo Fortuño en el 2008. La foto habla por sí sola: primero los medios, segundo la gente y tercero los medios nuevamente. Nosotros estamos atrapados en medio de la guerra mediática que crean los candidatos para que lleguemos a las urnas como corderos.

Dista mucho esta foto de lo que debiera ser una campaña. Sin embargo, este "War Room" es más que elocuente para contarnos la realidad de cómo nos manejan y nos hacen pensar que "Primero es la gente" o que "el cambio viene" o cualquiera de los otros estribillos de campaña que se crean en estos "War Rooms". Lástima que no tengamos un "inside view" del "War Room" de los demás candidatos. Así quizás podríamos saber cuál es su visión de mundo y qué los motiva a seguir en esto.

jueves, 15 de marzo de 2012

La muerte de las ideas*

La profundidad de la discusión pública en los tiempos eleccionarios está basada en la necesidad de los electores de escuchar ideas. Estos a su vez estarían preparados de esta manera para emitir un voto a conciencia de por qué están votando. Nuestra realidad, desgraciadamente, dista mucho de eso.

Nuestros años eleccionarios se han convertido en una especie de “reality show” político en el cual se diseñan estrategias de exposición de candidatos, generalmente de la oposición, para que la opinión mediática ejerza su fuerza sobre el proceso electoral. Las frases mágicas, diseñadas para lograr la ilusión de una solución instantánea, y creadas por las agencias de publicidad, destapan la realidad de la falta de contenido. Desgraciadamente las masas han consumido alegremente sus campañas y eligen candidatios según la imagen.

Hemos trasladado la cultura de la imagen a la política y la administración pública, y de repente, es más importante como suene, no como es en realidad. Los políticos han identificado esto y nos han repartido de la misma medicina por demasiados años.

Quiero con esta columna levantar mi voz de protesta ante la superficialidad con que los partidos discuten nuestros temas importantes. Levanto mi voz porque creo que no podemos abdicar nuestra razón a la incompetencia y el entretenimiento. Levanto mi voz como joven puertorriqueño antes de que mueran las ideas. Antes de que nos queden solamente solgans de campaña e intentemos gobernar un país para adornar primeras planas. Levanto mi voz antes de que mis hijos tengan que consumir los temas de educación, seguridad, salud, infraestructura, y todos los asuntos importantes de la misma manera que consumen MTV., VH1, Disney Channel o cualquier otro de estos espacios.

Que no mueran las ideas, no la matemos con la superficialidad.

*Esta columna fue publicada en El Nuevo Día el 23 de marzo de 2012.

sábado, 11 de junio de 2011

Old Colony



Parece que la bebimos demasiado y nos emborrachó la colonia. Nada podría describirnos mejor que aquel refresco que tanto se anunciaba diciendo "este pueblo tiene sabor..." Puerto Rico es una colonia, una vieja colonia. Somos un país que se vuelve loco porque el presidente de la nación que lo mantiene colonizado visita cuatro horas el país, pasa el naso, recoge lo que puede y nos entretiene con palabras bonitas.

La visita de Barack Obama debe ser un espacio de reflexión. Una reflexión que nos saque del atolladero en que nos hemos estancado como país. El problema no es que viene, tampoco es que el gobierno trate de impresionar al visitante. El problema no es la posible protesta de algunos, tampoco la sumisión de otros. El problema radica en que es un evento que impresiona momentáneamente a los puertorriqueños y no los mueve a hacer nada. Pero el colonizado es así, mira para todos lados buscando la respuesta que tiene al frente.

Nuestro país necesita seriedad. Más seriedad de la que hemos tenido hasta ahora. Bebamos de la realidad y entendamos que nuestro sistema de gobierno, creado a la luz de los años cincuenta, expiró y necesita ser cambiado. Bebamos de la realidad y entendamos que la solución no la trae Obama ni cualquier otro Presidente. Bebamos de la realidad y dejemos las divisiones que nos mantienen locos y contentos, actuemos por nuestros hijos y reconstruyamos un nuevo país. Willie Miranda Marín decía que un nuevo país es posible, yo creo lo mismo.

No sea que hayamos bebido demasiado aquel refresco y dentro de nuestro sistema tengamos una "Old Colony" que nos mantiene bailando y no nos deja actuar. Después de todo, este pueblo necesita otro sabor, ¿verdad?

viernes, 29 de abril de 2011

La BODA Real

Mientras esta mañana el Principe Guillermo y su novia Kate contraían matrimonio, en la Baldorioty se investigaba una balacera que atentó con la vida de inocentes. En Guaynabo recogían un cadaver víctima del crimen que nos asedia. Mientras se ponían a funcionar millones de dólares en cámaras y transmisiones internacionales, en Santurce muchos se quitaban los cartones de encima para comenzar la jornada en las luces pidiendo dinero. Sin embargo, mientras eso pasaba, todos los canales de televisión local nos restregaban en la cara la pomposidad de una gente que ni sabe que existimos.

Nuestra realidad no es su realidad. Que en pleno siglo 21 paralicemos el mundo por cosas como esa dista mucho de lo que necesitamos como sociedad. ¿Seguirán nuestras niñas aspirando a encontrar el príncipe que las salve? ¿Acaso entendemos como sociedad algo de esa cultura? No tengo nada en contra de la realeza, pero creo que hay cosas más importantes. Creo que debiéramos presentar modelos que respondan a nuestras realidades y que atiendan nuestros problemas.

Los cuentos de hadas son necesarios, nos ayudan a escapar de nuestra cruda realidad, pero no podemos sustituir nuestra realidad por ello. No predico una abstracción, una enajenación del mundo.  Sólo me pregunto si con la rigurosidad que se ha cubierto la boda, hemos cubierto otras cosas que realmente nos afectan.

Finalmente los dejo con una curiosidad histórica. Un día como hoy, 29 de abril, pero de 1797, los Ingleses recibían una de sus peores derrotas militares de la historia cuando nos invadieron ese año. Interesantemente los puertorriqueños sabemos más de la boda que de todos los encuentros militares que hemos tenido con ese país. No me quiero imaginar que hubieran pensado el grupo de milicianos que luchaba en el Castillo San Cristóbal contra los ingleses ese día si nos vieran tan emocionados con los príncipes...

martes, 12 de abril de 2011

San Gasoducto (Letanía)

En la última reunión del Gasoducto, habían llevado galletitas y piscolabis para amenizar los planes de cómo empujarían esta maravillosa idea. Allí estaban el gobernador, Miguel Cordero, el publicista del gobierno (que dicho sea de paso, es tremendo webmaster), y varios contratistas expertos en construir via$ verde$. Al final decidieron terminar con un momento de reflexión; Miguel Cordero sacó una guitarra que tenía por allí y el gobernador aclaró su garganta y entonó esta letanía:

San Gasoducto,
empujemos este conducto.
Ay San Contrato,
Que se chave si los mato.
Ay San Unguento,
guisaremos con este cuento.
Ayúdanos San Dinero,
Que si no se da esto me muero.
Ay San Antón,
ganaremos un montón.
San Lavatón,
loanunciaremos.com.
San Exabrupto,
yo creo que el pueblo es bruto.
Santa Mariluz,
y no bajará la luz.
Santa Elegía,
esto no es ecología.
San Alcanfor,
politiquear es mejor.
AMEN

Después que terminaron había un ambiente de comunión y respeto. Todos reflexionaban sobre lo beneficiosa que era la vía verde que comenzaba a fluir por los bolsillos de los contratistas, publicistas, amigos y empresarios. Entendieron que la Vía Verde era necesaria, se pusieron los tapones en los oídos, se acomodaron bien las gríngolas y salieron a descansar.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Retos para la Iglesia en PR en el 2011

Con la llegada del 2011 llegan también nuevos retos, aspiraciones y metas que nos proponemos alcanzar a nivel personal y colectivo. El 2010 ha sido para Puerto Rico un año un tanto difícil: hemos vuelto a incrementar la cifra de asesinatos a casi mil, la violencia se ha apoderado de nuestras calles y la economía no parece querer despegar. Esas sin duda son cosas que hemos escuchado a la saciedad por los periódicos y noticiarios, sin embargo creo que el 2011 debe ser el año en que la Iglesia en PR se deje sentir de una manera más contundente para el beneficio del país y del evangelio.

Definir el término Iglesia en Puerto Rico es un tanto difícil. Esto es así porque en nuestro país comparten el espacio eclesiástico una diversidad de movimientos religiosos con una gran cantidad de organizaciones e iglesias independientes. Quiero pues, hacer este acercamiento a todo aquel que predique el evangelio de Cristo en Puerto Rico; si estamos apasionados por las almas, y queremos que la gente reciba en su corazón la buena noticia del evangelio, entiendo que también arderá el deseo de mejorar nuestra convivencia como puertorriqueños o residentes de este país.

No pretendo con estas sugerencias ser arrogante y pretender decir que la Iglesia no ha hecho nada hasta el momento, tampoco quiero decir que estas son los únicos retos de la Iglesia este año. Estas inquietudes, debo decir, no nacen de un escritorio pastoral, nacen sin embargo, de una escritorio académico interesado por la Historia de Puerto Rico y sus movimientos culturales. Nacen también del corazón de un joven que lleva sus 29 años en la Iglesia, todos ellos en diversas Iglesias pentecostales y miembro de organizaciones inter-denominacionales. Digo esto porque creo que es necesario escuchar las voces no pastorales, la iglesia vista desde otro crisol que muy bien se complementa con la labor encomiable que hace la pastoral de nuestro país. No abordo aquí una perspectiva eclesiástica sino una social.

Dicho esto, creo que la Iglesia debe poner atención a estos tres puntos:

1. Unidad - Me parece que es el momento en que la pastoral de PR tome un rol más activo en el diálogo inter-denominacional. El diálogo y la unidad no debe ser una espina en el zapato de ninguna persona que quiera alcanzar más almas para Cristo. Creo que este diálogo ya existe, creo que actualmente hay foros donde la Iglesia comparte modos de pensamiento e intercambia ideas, sin embargo debe hacerse más notable, más activo y más seguido.

2. La Paz - Las situaciones vividas este año entre estudiantes y policías inquietan, desaniman y entristecen. Tanto la policía como los estudiantes han sido víctimas de estructuras desestabilizadoras que buscan dividir nuestra sociedad. La Iglesia no debe caer en la trampa de calificar buenos y malos. La Iglesia debe tomar partido con la justicia, y luchar contra la estructura torcida. Un policía que macanea a un estudiante es víctima de una idea distorsionada; nuestra lucha es en contra de las ideas de violencia. Si eso significa exigirle al gobierno de turno (sin importar colores) pues que así sea. La Iglesia nunca debe tener su lengua amarrada con nadie. Nuestro Norte debe ser siempre Cristo.

3. La Política - La llegada de un año pre-eleccionario nos previene de los movimientos políticos en vías a conquistar el trono en el 2012. Es necesario que los cristianos dejemos de ser reaccionarios y seamos pro-activos. Propongo que se comience una plataforma que responda a las necesidades de la Iglesia y del país. Nuestra agenda no debe ser solamente para luchar en contra de algunas agendas de algunos homosexuales. Si sólo hacemos eso pareceremos homofóbicos y no creo que esa sea la verdad. Nos debe preocupar el crimen, la economía, la educación, la convivencia. Todas las áreas son importantes y creo que nuestro reto es poder abarcarlas todas de la mejor manera posible. La Iglesia debe proponer plataformas que los partidos miren y puedan acoger ideas de ellas. Mientras más ideas hayan y más activos seamos proponiéndolas más posibilidades hay de ser escuchados.
Debo sin embargo, hacer una observación en este punto. Es tradicional ver políticos de diversos partidos haciendo acercamientos a líderes religiosos para obtener sus votos. En esos acercamientos se compromenten con la Iglesia a hacer determinadas cosas en favor de la Iglesia. En años pasados hemos visto alianzas con políticos que luego terminan en la cárcel por corrupción y por conductas dudosas. Luego no escuchamos a ninguno decir nada en contra de esas conductas. Repito, nuestra voz no puede estar comprometida, que se comprometan ellos, no nosotros.

Respeto las reacciones diversas que pueda tener este pensamiento esbozado aquí. Respeto cualquiera que difiera de mis observaciones. Agradezco a aquel que concuerda con lo que digo. Espero que esas diferencias o congruencias nos lleven a alcanzar un mejor país y a mover el campo de las ideas. Son las ideas y la discusión de estas lo que nos hace crecer.

Muy sinceramente,
bendiciones,

Marcos A. Vélez Rivera

jueves, 23 de diciembre de 2010

La violencia que vive en mí

Jesús de Nazaret nos decía que era necesario que miráramos la viga que estaba en nuestro ojo antes de ver la paja en el ojo ajeno. Las luchas personales y colectivas son, generalmente, luchas en contra de los defectos o debilidades del oponente que están predicadas en la justicia. Sin embargo, sabidos de que no somos perfectos, debemos entender que la mejor forma de alcanzar objetivos de justicia es la paz.

La paz no es un concepto etéreo de palomas, luces y nubes blancas. La paz y la justicia nos retan primeramente a nosotros para que seamos entes de paz. No es congruente escuchar en nuestro país insultos para alcanzar la paz y la justicia. De primera mano, debemos entender que la paz nos exige el sacrificio. El reto mayor no es que los demás sepan lo que pienso acerca de la paz, sino que sepan como actúo pacíficamente.

Muchos son los que piensan, que el pacifismo denota debilidad. La concepción equivocada de la paz como aliada del ser pusilánime, cobarde y retraído, que no sabe luchar por los derechos propios y de los demás, deja ver lo equivocados que estamos como sociedad. Por el contrario, la violencia, la estridencia, los insultos, como medio de justicia, valentía y coraje nos presentan una sociedad violenta, acostumbrada a vivir por la "paz" personal y no colectiva. Hemos sido aprendices de la filosofía de la mano dura para alcanzar la estabilidad social, somos herederos de la acción violenta como medio de justicia social. Hemos aprendido que mientras más me violentan más derecho tengo de ser violento. Nos hemos equivocado.

Ni las macanas, ni los insultos, ni las piedras, ni las placas, ni las armas de fuego nos hacen más grandes, ni más valientes. Nuestro país se merece la paz. Hemos sido violentados por todas partes desde nuestros inicios y desgraciadamente nos gusta mantener la violencia como parte de nuestra cultura de vida. Nos hemos acostumbrado a los asesinatos, a los maltratos, a la música violenta, a los empujones: todo lo vemos como normal.

Somos violentos como sociedad. Reconozcamos que hemos aportado a la violencia que nos consume como sociedad. Reconozcamos la violencia que vive en nosotros. Mientras estemos enfocados en lo violento que puede ser nuestro oponente sin mirar lo violentos que podemos ser nosotros seremos parte del problema y contribuiremos para que el conflicto se perpetúe.

Hagamos de nuestro país un país de paz; la debilidad sería promover la violencia.

jueves, 7 de octubre de 2010

La peste del cadáver

Ya todo el mundo hurga los detalles del gran operativo del FBI que tuvo como protagonista a nuestro trasnochado país. No era que fuera algo que la gente no supiera, era que la gente convocada a hacer algo al respecto no hizo nada. Otra vez le dejamos el guiso a los federales. Sin embargo sobresale la mención de uno de los crímenes de estos ex policías: el asesinato de un individuo y su enterramiento con cal.

Es de suponer que llama la atención de todos el susodicho cadaver, aunque creo que ese no es el hecho que más nos debe importar. Las realidades que vivimos son tan crudas como los cuentos que escuchamos y esto nos desvía de lo importante: nuestro sistema está muerto. El sistema de gobierno acéfalo en que vivimos, en el que no sabemos quién realmente gobierna está muerto.

Una vez más se expone la colonia en su máxima expresión. No hemos sido capaces ni de agarrar a nuestras manzanas podridas y le relegamos esa responsabilidad a Estados Unidos. No debemos reducirnos al simplismo de decir que con la solución del estatus se resuelven todos los problemas que vivimos, pero urge hacer algo por nuestro sistema.

Es urgente porque cuando queremos mejorar la economía, dependemos. Si queremos mejorar la salud, dependemos. Si queremos mejorar el crimen, dependemos. ¿Qué sección de nuestra sociedad está realmente en nuestras manos? Ninguna.

Por esto lo que vivimos ahora es sólo la peste de algo mayor. No es este operativo. Es toda nuestra realidad social que espera a que otro le resuelva los problemas. Es el síndrome de un sistema muerto que espera a que alguien lo resucite. Mientras las soluciones radiquen en el exterior, el interior seguirá apestando.

Nuestro sistema de gobierno está muerto. Apesta y no descansa en paz. Resucitémoslo.

viernes, 16 de julio de 2010

Mayagüez 2010 ¿somos todos?

Mañana comienzan los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la ciudad de Mayagüez y con esto comienza la fiesta deportiva con todas las emociones que eso implica. Sin embargo me llama la atención el lema utlizado por los organizadores del evento en donde hacen incapié en que Mayagüez 2010 "somos todos".

Ciertamente ese sentido de solidaridad en donde el país se une tras una meta es encomiable y nos invita a reflexionar sobre lo que es nuestra realidad. Me parece, no obstante, que lo que vivimos constantemente no nos refleja ese sentido de unidad. Cuando mañana se encienda el pebetero ¿seremos todos o estaremos divididos otra vez?

El presidente del Comité Olímpico David Bernier invitó hace unos días a un tregua, donde sugería que cada bando político del país, y ante los continuos incidentes entre policías y manifestantes, abandonaran por dos semanas sus diferencias y que las reanudaran luego. Creo que Puerto Rico necesita más que eso. Creo que una tregua no es suficiente. Necesitamos un sentido de país. Un pensamiento en el cual entendamos que en realidad somos todos.

Lo que le pasa a un puertorriqueño me pasa a mí también. Si Puerto Rico somos todos, entonces un policía no le daría macanazos a los manifestantes y estos no le lanzarían verjas a la policía. Si somos todos nos preocuparía lo que pasa con la criminalidad en el país y trataríamos de hacer algo para resolverla, algo más que quejarnos. Si somos todos intentaríamos educar a nuestros hijos hacia la solidaridad y no hacia la indiferencia o el egoísmo.

No sé si Mayagüez 2010 somos todos, pero Puerto Rico somos todos. No quiero pensar que las alegrías que nos traigan nuestros atletas serán las únicas que podamos vivir en nuestro calamitoso presente. Estoy seguro que tenemos la capacidad de abordar nuestras diferencias como gente decente y con altura para poder tener un mejor país.

Quizás cuando tengamos esa capacidad desarrollada, cuando nuestros líderes y opositores se enfrenten a los problemas con la dignidad que hace falta, tal vez podamos sonreir y gritar fuerte: "Puerto Rico somos todos".

miércoles, 30 de junio de 2010

Violencia

Ante los hechos ocurridos frente al Capitolio entre manifestantes y policías me pregunto qué pensarán nuestros niños. Me intriga saber qué opinión tiene la generación que se encargará de nuestro país en un futuro cercano. ¿Cuáles serán sus modelos a seguir? Me asusta imaginar lo que piensan pero vale la pena preguntárselo:

¿Pensarán que la violencia se debe responder con violencia? ¿Pensarán que los puertorriqueños somos violentos? ¿Pensarán que hay que desconfiar de la policía? ¿Pensarán que los policías son represores? ¿Pensarán que hay que manifestarse con violencia para que los reclamos sean más válidos?

¿Creerán que la democracia es un mito? ¿Se atreverán a ejercer su opinión sin miedo? ¿Sabrán lo que significa la libertad de opinión? ¿Creerán que los insultos llevan a la victoria de las luchas? ¿Comenzarán a ponerle sobrenombres y epítetos a aquellos que piensan diferente? ¿Se sentirán seguros? ¿Aspirarán a ocupar puestos políticos en el país?

¿Qué pensarán del silencio? ¿Aprenderán a hacerse de oídos sordos ante las situaciones del país? ¿Creerán que ante los problemas sociales la solución es emigrar?

Si lo que ven es violencia en todas partes ¿Sabrán diferenciar entre esas trifulcas y el narcotráfico? ¿Pensarán que el fin justifica los medios? ¿Entenderán que es normal que en su país las cosas se resuelvan a macanazos, botellazos, peper spray, insultos, epítetos y otros? ¿Pensarán que la razón sirve para algo? ¿Escogerán el diálogo antes que los puños?

Lo que hacemos hoy con nuestro país es el ejemplo que ellos seguirán para formar sus vidas. Nuestras acciones construyen o destruyen el país que ellos disfrutarán o sufrirán. Nuestra inacción nos convertirá en cómplices de las desgracias que pasen. Mientras tanto, nuestros niños ven, graban, aprenden y en algún momento imitarán. ¿Qué pensarán nuestros niños? Me parece que nadie está pensando en ellos.

jueves, 15 de abril de 2010

Universidad y representatividad

Las democracias están pensadas para que las minorías sean protegidas de los abusos de la mayoría. El sistema debe garantizar la participación, la voz y el voto de todos para tomar decisiones en cuanto a determinados temas. Sin embargo es increíble que en el primer centro docente del país las decisiones las tome el cuatro por ciento de los estudiantes, incluso en cosas tan serias como paralizar el Recinto.

Menos de 800 estudiantes votaron a favor de un paro cuando la universidad cuenta con 19,000 estudiantes aproximadamente. Es muy conocida la apatía de los estudiantes riopedrenses a participar en eventos de este tipo. Sin embargo escoger el Teatro de la Universidad donde no caben más de 3,000 personas, es una estrategia burda y antipática de dominar un quórum. Tratar de garantizar la participación abriendo espacios en otros anfiteatros es faltarle el respeto a la inteligencia de los que sabemos que dentro de la Universidad hay espacios mucho más grandes, y aún fuera de la Universidad como se ha hecho en ocasiones anteriores.

Pero el problema mayor no es que un grupo pequeño pretenda manejar los estudios de los demás. Lo peor es la indiferencia de los otros 18,000 estudiantes. La votación final de la Asamblea fue 763 votos a favor y 261 en contra. Escasamente mil estudiantes no representan la mayoría. ¿Dónde están los demás? ¿Por qué resignarse a no hablar?

El sistema de la UPR debe regirse por la democracia, y en las democracias debe participar la mayor cantidad de gente posible. La movilización de estudiantes debe ser mayor. La Universidad y los Estudiantes deben cambiar el disco rallado que los atormenta. La ecuación Paro + Huelga = Violencia ya no funciona. Claro, que si a los 18,000 no les interesa pues cerremos nuestro primer centro docente y escuchemos música de los sesenta.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Desbalance Universitario

Las luchas universitarias, especialmente aquellas que son por el bien de toda la comunidad universitaria, no sólo son buenas, sino que son necesarias para avanzar en la formación de un país de altura. Sin embargo, cuando dejamos que las luchas se conviertan en escenarios protagónicos, se pierde el tiempo, la causa no avanza, y se desaprovechan oportunidades.

En las últimas semanas se ha venido discutiendo todo lo relacionado con las reformas que se deben hacer versus las que se quieren hacer en la UPR, esto a la luz del cambio de presidente de la Universidad. Es necesario decir que aunque las causas que impulsa el liderato estudiantil son justas, su método a la hora de llevarlas es inútil y repetitivo. Las protestas universitarias se han convertido en discos rallados. Sus discusiones estridentes, no sólo hacen más difícil el diálogo, sino que logran darle la razón al grupo de adversarios que están esperando la primera escaramuza para criticar. Su discurso de lucha de clases hace menos comprensible la razón de las protestas.

Cabe preguntarse dónde está la comunidad universitaria en todas estas causas. Es ingenuo pensar que sólo un grupo pequeño, el mismo grupo, tiene algo qué decir al respecto del futuro de la Universidad. Me parece que es ahí donde radica la falla principal de los universitarios: han concentrado su lucha en los medios, en las calles, hasta en las pizzerías, pero no han llevado su voz a la masa. La masa de miles y miles de universitarios que en las asambleas están en los centros comerciales y las playas. La masa que no se aparece en los paros y las huelgas porque sienten que no tiene nada que ver con ellos. La masa que ha sido, por décadas, marginada. La masa que se siente que cada vez que se convoca a una asamblea es para perder clases en una huelga y no para provecho de todos. Si pensamos que estamos en lo correcto, debemos convencerlos a ellos, ganar su confianza.

La comunidad universitaria no se suscribe solamente al liderato. ¿Qué han hecho los líderes por alcanzar a la población de estudiantes nuevos? ¿Qué acercamiento han hecho a las organizaciones estudiantiles? ¿Cuán democráticas son las asambleas? ¿Cuántas opciones se consideran antes de proclamar una huelga? Puede ser que éstas no sean preguntas simpáticas, pero creo que son necesarias para que la lucha universitaria avance.

Cuando tenemos causas importantes, tenemos que llevarlas a las masas para validarlas con la gente que se beneficia de nuestras luchas. El caso de la UPR no se trata de lo justa de la causa, se trata de la metodología. Aprendamos; Gandhi llevaba una causa justa, pero no hubiera logrado su propósito su no hubiera llegado al pueblo, a las masas.

miércoles, 20 de enero de 2010

El país insomne

Descanse en paz. Eso parece que resume las aspiraciones de nuestro país ante todo el mar de malas noticias a las que tenemos que enfrentarnos diariamente. Esa aparente sombra de muerte y destrucción que agobia a nuestro pueblo nos quita el sueño. No quiero parecer derrotista, pero lo que nos diferencia de una guerra es muy poco, al menos en cuanto a números de asesinatos se refiere. Y no sólo eso, sino que la economía, la familia, hoy todo parece tambalear en un hilo como espectáculo de circo.

Ese desvelo continuo que vivimos, a causa de los síntomas del problema, nos quita la concentración. Somos un país insomne. Y si no lo somos actuamos como tal. Colectivamente actuamos como cansados, como si no viéramos las cosas claramente. Me pregunto cuál es nuestro norte. Hacia donde nos dirigimos. Pedreira hablaba de que nuestro país era un barco a la deriva, pero yo lo veo desvelado, cansado, con ganas de descansar. Descansar. Tomar un descanso de la misma cosa, la cosa que hemos llamado crimen, la cosa que hemos llamado violencia. La cosa que hemos hecho de nuestra familia. La cosa desgraciada en que se ha convertido nuestra política. Un desvelo, un desvelo en una noche que parece que no va a acabar.

Me pregunto que pensarán nuestros padres, abuelos, los formadores de nuestra patria. Qué pensará, por ejemplo, San Sebastián si ve el desastre que han hecho con su nombre. Qué pensarán Albizu, Muñoz y Ferré si vieran en lo que han degenerado sus ideales.

Definitivamente necesitamos descansar. Pero no en la tumba. A veces pienso que hemos adoptado la tumba como nuestro lugar de descanso. No. Ese no puede ser nuestro derrotero. RIP no puede definir nuestra vida. Ese no es el descanso que necesitamos.

Descansar, idear, crear, reir, bailar, despertar, hacer, trabajar, orar, liderar, avanzar, emprender, superar, alcanzar, conocer, creer. Creer que no estamos solos. Hagamos un país. Uno que esté despierto y no soñoliento. Uno que no se desvele ante los problemas y que pueda ser lo que debe ser. Dejemos de ser un país insomne.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

crímen(es) o-dio(s)

Aunque no querramos admitirlo, nos acostumbramos al crimen. Las noticias de asesinatos nos espantan por un minuto o dos; la angustia sólo nos dura hasta que cambiamos de página y nos topamos con otra noticia. ¿Por qué? Bueno, porque en un país donde los asesinatos se cuentan con "box scores" los fines de semana, donde nos escandalizamos porque pasamos los 800 asesinatos y nos sentimos mejor si fueran 600, la muerte es algo cotidiano.

Y es que la muerte nos toca de cerca todos los días. Pero a veces sufrimos de una hipocresía colectiva que nos permite dolernos más por unos muertos y sentirnos menos mal por otros. Hablar de crímen es hablar de odio. Hablar de asesinatos peor aún. Es completamente entendible porqué en EU se popularizó el término crimen de odio, algo que se pudo haber llamado crimen por ideologías. En PR es igual. Un crimen motivado por razones ideológicas, no debe darse, como tampoco debe pasar un crimen por drogas u otro motivo.

Hemos llegado al punto de clasificar los asesinatos en diversas clases para poder apaciguar nuestra vergüenza ante la realidad de que hemos hecho la muerte el pan nuestro de cada día. Nos sentimos vulnerables si matan a 9 en un mismo día, pero pasamos por alto las muertes cotidianas: si es uno por día es más seguro el país.

Reaccionamos a primeras planas que nos intranquilizan, pero me pregunto si realmente nos quita el sueño la situación de nuestro país. Lo que vivimos no es producto del azar, ni mucho menos es casualidad de la vida. Todo lo que sembramos como país, como país lo cosecharemos. ¿Qué hemos hecho para obtener una sociedad violenta? Me gustaría esbozar varios pensamientos al respecto:
  1. Sembramos baile, botella y baraja - en los últimos 50 años una sociedad adicta al juego, a la bolita, que construía hoteles y turismo a costa de la prostitución, de la droga, del pitorro, del vicio. Nos adormecieron con centros comerciales, con viernes negros para comprar nuestra conciencia y adormecernos con consumerismo.
  2. Sembramos una sociedad que sigue la televisión como su mayor ídolo - Mientras las películas de Hollywood sean soberanas en nuestras casas, la verdadera educación se quedará corta.
  3. Sembramos una educación pobre - nuestro sistema de educación pública ha fracasado en la gestión de formar un país intelectualmente saludable. Las tasas de deserción hablan por sí solas.
  4. Sembramos tolerancia a los vicios - drogas, alcohol, cigarrillos, antidepresivos, y otros los vemos como normales. Incluso la fiesta no comienza si no hay alcohol. Al mismo tiempo hemos desarrollado vicios alimentarios que en muchas ocasiones nos mantienen esclavos de nuestras conductas.
  5. Sembramos una sociedad lejos de Dios - ¿Dónde está Dios en nuestro país? ¿Qué lugar le hemos otorgado? Hemos dejado que Dios se encierre en las iglesias y lo hemos arrestado para nuestros propósitos cuando debiéramos ser nosotros los que caminemos conforme a sus propósitos. Lo separamos del Estado, de las escuelas, de lo privado, de lo público, de las fiestas, del trabajo porque Dios debe estar en un rito, en un culto. Lo sacamos de lo cotidiano y lo encerramos en lo extracurricular. Lo dejamos para los Días de Acción de Gracias, para Navidad, para el Viernes Santo (si no hay que ir para la playa), lo dejamos para las reflexiones antes de una actividad, en fin lo hemos dejado fuera.
Entonces, ¿cómo vamos a tener una sociedad no violenta? Si hemos sembrado lo que estamos cosechando. No hay crímenes de odio. Hay una sociedad que tolera el odio. No hay crímenes horrendos, hay crímenes. Hay falta de Dios. Dejemos de tolerar nuestros vicios. Dejemos de tolerar la violencia que nos asedia. Eduquemos a nuestros niños con una cultura viva, con Dios como norte. Aprendamos de nuestros vicios y rompamos con ellos. En ese momento, cuando aprendamos que ninguna muerte violenta nos dignifica: tendremos menos crímenes, menos odio y más Dios.

lunes, 26 de octubre de 2009

La explosión: un agradecimiento y una crítica

El viernes a las 12:50am pasé uno de los sustos más grandes de mi vida: Llama una amiga a mi esposa hablando de una explosión en Cataño y en menos de un minuto mi hermano me llama con la misma noticia, pero añandiéndole la nota de que mi mamá, residente de Cataño, no contesta. Demás está decir que salté de la cama al instante y (por alguna razón que no entiendo, porque desde mi casa no se ve Cataño) salí afuera a ver si veía algo mientras llamaba a mi mamá. Gracias a Dios mi madre contestó y el susto pasó rápido.
Sin embargo, debo admitir que fui parte de los que se mantuvieron los siguientes tres días escuchando noticias, viendo videos (que todos se parecían, por cierto), esperando conferencias de prensa, escuchando las preguntas repetitivas de la prensa (¿a quién se le ocurre preguntar sobre la bendita investigación con el fuego en su apogeo?), y mirando la gran nube de humo que nos dejaba perplejos a todos.
En medio de todo el tapón, la curiosidad y la tensión que nos hizo esbozar teorías tipo 24, hay que reconocer varias cosas y criticar otras. Mis agradecimientos:

A los bomberos: no tienen nada que envidiarles a los de California.
A la policia: creo que es la primera vez que bloqueando el expreso, la gente los entiende. Su organización fue clave.
Al Superintendente de la Policia: gracias por no sacar conclusiones antes de tiempo.
A los alcaldes penepés: gracias por estar al lado del alcalde de Cataño aún siendo popular.
Al liderato Popular: Gracias por no politiquear con el asunto.
A la prensa: gracias por informar.
Al Gobernador: Gracias por demostrar que tenía control. Creo que si hubiera manejado los despidos con ese control y sensibilidad tendría menos problemas. Creo.
A Dios: por la razón que sea, Gracias porque hoy no lamentamos muertes.


La crítica:

A la compañía CAPECO: Consigan otros asesores de comunicación.
A los sindicatos: Tengo que reconocer que no politiquearon, pero, ¿dónde estaban aunque sea para darle comida a los bomberos y policías? ¿TODO PUERTO RICO POR PUERTO RICO?
Al Pastor Vera: Con mucho respeto le digo lo mismo que a los sindicatos, aunque yo hubiera esperado que parte de su "insurrección pacífica", se manifestara como una mano de ayuda en este momento. Sólo esperaba más de usted.

De todas maneras creo que todo el país actuó con cordura, y como somos nosotros, ahora estaremos compartiendo las fotos, videos y anécdotas apocalípticas del evento. Con los despidos, el paro y la explosión, ya guisarán los cantantes navideños....


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